December 04
Hoy quiero postrar en el blog a este personaje tan peculiar para mi porque, a parte de ser un gran poeta y dramaturgo, es "originario" de el pueblo en donde vivo.
Os dejo aquí un poema traducido al castellano y un link para que visiteis si os remueve la cusiosidad.
Hasta la próxima!
Canto del diablo
No le envidio al Señor el infinito:
mi imperio también es eterno.
El cielo que tiene a sus pies, de mi casa es la bóveda;
más luz que el sol tiene el infierno.
Los siglos, piedras son con que quiere enterrarme:
ni un solo golpe a dar su mano acierta:
ya hay un montón de piedras; me subo sobre ellas
y soberbio me río de él desde más cerca.
Delante de sus ojos, las estrellas fulguran
y todo en el mundo vuelve a reverdecer;
para no deber nada, aparté su hermosura,
y a mi mismo cual soy yo me he llegado a hacer.
Holgando con los ángeles en el cielo, un día,
curioso su guirnalda me ceñí;
y en un mar al mirarme, tanto ardían mis ojos,
que hasta el mar, secándose, se llegó a extinguir.
Que era rey en el cielo soñé y que mis pasos
subían al lugar tan codiciado;
siguiendo con los ojos el combate,
los mundos del espacio se cruzaron de brazos.
Venció; y a sus pies rugiendo de fiereza
una punta del manto le cogí;
más cuando me arrojó desde tanta grandeza
mi brazo era fuerte, y él siguio tras de mi.
Belén, tu lo has visto en las sombras caer,
ya al nacer con miedo de las leyes;
a él, sólo teniendo cuatro pajas por techo,
a mi en trono de reyes.
Un día, entre laureles, le llevan mis esclavos;
les pregunte al pasar:
-Elegid a uno de ellos-. Y a un tiempo respondieron: - Jesús no, Barrabás.
Al cielo regresó, y en sus iras me arroja,
los rayos que yo esparzo por el mundo;
mientras desde la tierra, por los labios de roca,
en la frente, entre cánticos, le escupo.
Sé bien que en el mundo se le erigen posadas:
¡Soberbia de los hombres nada más!
Yo estoy en los cristales y en las piedras talladas;
e incluso en los altares: en ningún sitio él está.
Si desciende otra vez de su trono de estrellas
el mundo cual lo ha visto podrá volverlo a ver,
y hasta dirán los santos en las altas capillas: -¡Que muera, que el Cristo, éste no es!-
Mas la hora vendra en que la tierra mudable
hasta llegue a olvidar como me llamo yo.
¡Qué más da! Si la tierra se olvida del diablo…
¡será que olvida a Dios!
En esta link podreis encontrar más cosas sobre Àngel Guimerà:
http://eurielec.etsit.upm.es/~zenzei/index.php?numero=10&tipo=literatura&arch=Angel%20Gimera